Contando mis bendiciones
Últimamente he pasado por momentos difíciles que me han hecho entender que a pesar de que la vida te trae pruebas y momentos tristes siempre el Señor se encarga de bendecirme de una u otra forma.
Muchas veces no nos daremos cuenta, pero cada caída y cada golpe es una bendición que debe de ser contada y podrás preguntarte, ¿cómo esto puede ser una bendición? Muy fácil, cuando llevamos golpes, nuestra alma se va formando y nuestro corazón se va transformando para lo que Dios tiene para nuestras vidas.
En el momento en que estás viviendo la prueba será doloroso y mil cosas pueden pasar por tu mente, incluso estoy segura que tus reacciones un 50% del tiempo no serán las adecuadas dado a que nuestra alma es quien muchas veces esta tomando el control de quiénes somos en ese momento, pero eso es lo que Dios quiere que aprendamos, a controlar nuestras alma y a detenernos en medio de esa tormenta en la que nos encontramos y darnos cuenta que estamos siendo formados.
Darnos cuenta que cada momento que vivimos es por una razon y que podemos usar todas y cada una de las situaciones por las que pasamos para poder crecer y ser quienes Dios necesita que seamos para conquistar nuestras metas y sueños.
Recuerda que para crecer debemos de ser formados y pulidos por Él, así que la próxima vez que estés pasando por un valle de prueba, ¡¡detente!! Deja de quejarte, deja de llorar y da gracias, porque de una o otra manera esa prueba traerá bendición a tu vida, no mires solo lo negativo de la situación y da gracias en medio de lucha, que Él está actuando en tu vida.
Cuando pienses que nada esta pasando, que solo ataques, ¡¡¡Él esta actuando!!! ¡¡¡No lo olvides!!!
